lunes, 15 de agosto de 2016

Crisis? What crisis?

En la agencia hay Sportsters como para hacer dulce, digo, una legión de chicos accederán a su primer HD, gran noticia para organizadores de encuentros argentos, habida cuenta que tendrán más público a quien cantarle como nueva la misma canción de todos los años, siempre en nombre de la amistad, la camaradería y las buenas rutas (Principios asequibles  por la no tan módica suma de US$500... mas gastos).
Entre tanto la vida continúa y una sensación de hartazgo amenaza como la peor tormenta en el horizonte...bueno, no tanto, pero como que llueve y no traje  el equipo de lluvia. La pregunta (una de ellas) es: tengo los huevos al plato, como sigue la película?
Siempre hice del viaje largo un paradigma harlista, supongo que el cine norteamericano sembró en mi cabeza una forma de entender este cuento. Supe escribir sobre largas rutas atravesando desiertos interminables, atardeceres iluminando mi rostro mientras suaves brisas....en fin, los que me leyeron saben de qué hablo. El asunto es qué hacer para mantener viva la famosa llama, la que nos llama y nos provoca subir a nuestras motocicletas, salir en busca del horizonte, detrás del cual una pila de etcéteras nos aguardan y me pregunto: Cual podría ser la diferencia entre el último y el próximo viaje? Me motiva la posibilidad de una experiencia nueva o estaré buscando ese instante recordado del pasado, imposible de recrear, cuando los tiempos eran mejores? Es posible copiar y pegar?
Hoy (me pregunto en voz alta) ¿No será mejor tomarse unos pocos días, en un lugar no muy lejos, con un puñado de buenos compañeros de ruta (si alguno es amigo mejor), llevar lo puesto mas una muda y el cepillo de dientes, todo sencillo, nada sofisticado, sin nada de cuentos ni chamuyos? Simple, no será mejor?
Nada, sigo buscando nuevas formas de mantener con vida a mi Harley, en definitiva soy, y muchos de ustedes son, el último tramo de la llamada "vieja escuela", la verdadera, la que no tiene nada que explicarle a nadie. Por ahí es hora de hacerle espacio a la nueva generación, la que en el futuro será parte de la "nueva" vieja escuela, digo, si no venden su harley y terminan comprando una bmw con cierre centralizado de maletas.
Dejo el zarazazaza para el montón de mediáticos que se dedican a filmar supuestas aventuras guionadas, la generación de los chicos GoPro, esos a los que le creció un hongo en el casco, los que filman pedacitos de travesías, cortan y pegan luego de hacer la parte complicada traileando las motos, vendedores baratos de historias baratas, los mismos que, día tras día, hacen lo posible para "estropear el mundo de las Harley". Estos winners, diferentes, actualizados, los que están en la cresta de la ola que sigan marcando el camino. Dicen que ser feliz es sencillo, lo difícil es ser sencillo. Cerca de los sesenta, siendo un loser hecho y derecho, elijo lo sencillo, a la postre me prefiero así a un ganador editado.

martes, 19 de julio de 2016

Amiguis o Amigos

El Día del Amigo es un día propuesto para celebrar la amistad. Tiene como antecedente la Cruzada mundial de la amistad que se había instaurado en Paraguay en 1958 y que se celebra cada 30 de julio bajo la denominación de Día de la Amistad. En otros países latinoamericanos es festejado en diferentes fechas. En Argentina, Brasil y Uruguay la propuesta más difundida es la del día en que el hombre llegó a la Luna (20 de julio de 1969). Todo lo antedicho lo saqué de Wikipedia y salvo por el hecho de que no tengo amigos paraguayos y perdí algunos amigos que, calculo, estarán en la Luna, diría que la amistad es un concepto sobrevaluado ó, si se quiere, sobreactuado.
Es que, cuando uno es el feliz propietario de  una Harley Davidson, se nos oferta decenas de eventos, reuniones, concentraciones, paseos, encuentros, reencuentros, juntadas, agrupadas, pegatinas, exposiciones, y vaya uno a saber que tantos más formatos en los que nos advierten que "estaremos con amigos!". Y a mi eso me hace mucho ruido, no de ahora, diría desde mi primer Harley. 
Intuyo que uno anda por la vida, si se es afortunado, con uno o dos amigos y el resto es la expresión de algún tipo de interés, necesidad, conveniencia o cosa por el estilo que, cuando deja de existir, se lleva consigo "la amistad" declarada circunstancialmente. Y está bien que así sea, el asunto es no sobreactuar. 
En todo caso sería bueno distinguir, entre todos los que levantan la copa, quienes son verdaderos amigos y quienes no. Hace poco alguien dijo: "mis amigos me quieren igual aunque no tenga Harley". Bueno, habría que ver, digo, cuanto menos es una apuesta arriesgada. Mientras tanto, a disfrutar el día del amigo, o el día de los amigos, tantos como sean que creemos tener...con o sin Harley, al fin y al cabo, la cuestión es pasarla bien.